La Filosofía de Nietzsche

nietzsche

Friedrich Nietzsche, fue un filósofo alemán, autor de las siguientes obras:

- “El nacimiento de la tragedia” (1871).

- “Humano demasiado humano” (1878).

- “El caminante y su sombra” (1880).

- “Aurora” (1880-1881).

- “La gaya ciencia” (1881-1882).

-“Así habló Zaratustra” (1882-1885)

- “Más allá del bien y del mal” (1886)

- “La genealogía de la moral” (1887)

Nietzsche es el filósofo de la Voluntad de Poder; captó en este concepto (que entendió fundamental para explicar el estado actual del mundo) la fuerza, el impulso; de la creación y de la satisfacción; la alegría y el deseo de poder.

Nietzsche acusó lo ilusorio de la creencia en mundos ocultos.

Nietzsche: “Dios ha muerto” y Nihilismo

Describió, analizó y diagnosticó con arte clínico, los principales rasgos de la trágica crisis de nuestro tiempo.

- Estudió sus diferentes niveles, lo que permitió anunciarla a finales del siglo XIX.

- Entendió al nihilismo como la enfermedad mortal de la modernidad, por ser el imperio de lo absurdo, de la Nada (de nihil, nada)

- Nihilismo o sin sentido…

- Futuro sin sentido y pérdida de todos los valores.

¿Cuál es el núcleo de esta “Nada”?¿ Cómo se manifiesta?

- La muerte de Dios es el evento más importante, es el que inaugura el fenómeno nihilista.

-El sol de la fé cristiana tiene que mentir. La oscuridad es el destino de nuestro mundo.

- Lo divino, lo suprasensible, nos ha abandonado; Nietzsche indica que lo hemos matado.

- La muerte del dios cristiano, si lo es, quizás, implica el signo y el anuncio de un nuevo amanecer, que estaría señalado por la llegada del último hombre y con él, el comienzo del fin del nihilismo.

- El “Último Hombre” habla de aquello que hay de más reprobable en este mundo: algunos tienen poder para crear y amar, mientras la mayoría de los individuos están totalmente esclavizados, disfrutando de una “felicidad” programada y superflua.

Nietzsche, metafísica y moralidad

- El nihilismo es una consecuencia inmediata de la metafísica, a la vez que, la completa. Esto es lo que se indica cuando se expone el “desmoronamiento del mundo suprasensible”.

- Denuncia errores metafísicos en el núcleo de la crisis actual (incluyendo la enfermedad nihilista). De hecho Nietzsche considera a la metafísica como la historia de un error del pensamiento occidental y que intenta superar al develarlos a través de su genealogía.

- Nihilismo es el signo de la Nada; además de aún más allá y más acá de ésta: no-ser, o lo que sería más correcto expresar como Voluntad de Nada.

- Esta Voluntad de Nada es presentada como la raíz más profunda de nuestra vida.

- A los fines de descubrir los orígenes de esta crisis es que se realiza un análisis del proyecto metafísico, que nos arrojará los siguientes resultados, a saber:

- La metafísica en tanto tipo de investigación para acercarse a la verdad, más allá de la apariencia de un fenómeno en “otro mundo”, está devaluada justamente por eso mismo, nuestro universo.

- Los fenómenos en su calidad de sensibles, son reducidos a una mera apariencia, a una superficie, que se desliza hacia la nada.

- Por esto es que la metafísica debe ser superada, de hecho ella ha nacido por el sufrimiento del hombre y su cansancio de la vida.

- El individuo, en su dolor, ha inventado otro mundo, un lugar estable y permanente que aloja verdad. Hasta aquí el objeto de la metafísica se ha mantenido esencialmente igual a través de los cambios, éste es el Ser, en sí mismo.

- Pero la metafísica del Ser es una ficción. Sólo responde a las necesidades de estabilidad de aquellos a los que Nietzsche llamó “creyentes en ultramundos”, “alucinados de un tiempo pretérito”; dado que postulan un mundo ideal más allá de las apariencias empíricas y nuestro mundo fenoménico.

- Desde la perspectiva de Nietzsche, no es esto lo importante sino exactamente lo opuesto: nuestro mundo, pues en él es donde se ubican los orígenes de nuestra fuerza vital.

El “martillo” de la crítica nietzscheana también sacudió los más tradicionales valores de la moral, impactando duramente en el cristianismo.

- El resentimiento es lo que ha dado origen a los valores morales, el de aquellos que por su amargura se han sentido incapaces de crear una imagen positiva, y sólo se han aproximado, no sin rodeos, mediante la distinción y oposición del bien y el mal.

- Así, el dolor y la amargura son postulados como fuente de la moralidad, pues son la fuente de la metafísica misma.

- Para éstos (esclavos), el desamparo existencial es un valor negativo en sus vidas y sólo pueden crear y decir realmente algo positivo como venganza.

- De este modo, la moralidad ascética del cristianismo nació del trabajo de los esclavos.

Nietzsche y la Voluntad de Poder

Voluntad de Poder: es el concepto más resonante de la filosofía nietzscheana, y el que suscita aún, grandes contradicciones y sofismas.

¿Designa una simple voluntad o apetito de poder, espíritu de dominación o competencia?

Al pensar este concepto nietzscheano, en una primera aproximación, se entenderá como un conjunto de impulsos, esencialmente competitivos (en los “esclavos”), y como una fuerza creativa, de movimiento, de trascendencia en la noble alma del “aristócrata”.

«…En todos los lugares donde encontré seres vivos encontré voluntad de poder, e incluso en la voluntad del que sirve encontré voluntad de señor…»1

- Habla tanto de la lucha por la vida, como también de la integridad existencial y espiritual.

La voluntad de poder es un concepto ambiguo, una noción ambivalente, que no se puede reducir a sus formas y manifestaciones superficiales o triviales.

- En su “nobleza”, es una fuerza plástica y creativa.

Deleuze hace una indicación que es preciso mencionar, «cuando Nietzsche dice “noble”, “alto”; está refiriéndose a la superioridad de las fuerzas activas, su afinidad con la afirmación»2.

- Es posible captar plenamente la esencia de la voluntad de poder en el cuerpo humano, porque en él hay sabiduría y razón.

Nietzsche define el cuerpo como inteligencia dinámica, como facultad orgánica de entendimiento y pensamiento; inclusive llega  a postular que es posible hablar del cuerpo como mente inconciente.

«El cuerpo humano, en el que repercute siempre, vivo y vivaz, el pasado más remoto y más próximo de todo el devenir orgánico, a través del cual, por encima y por fuera del cual parece correr un prodigioso e inaudito río: el cuerpo es una noción más sorprendente que la antigua “alma”»3.

Siguiendo a Schopenhauer, Nietzsche rehabilitó el inconsciente como realidad psíquica.

- El cuerpo es más rico que la conciencia, pues establece, en su sabiduría, un punto de partida y una guía, que ésta no. El cuerpo nos pone en condiciones de comprender la Voluntad de Poder, fuerza destructiva y creativa, y de sentir el perpetuo movimiento de la vida.

Nietzsche y Dionisio: la vida creativa.

La auténtica voluntad de poder, es decir, como afirmación y realización personal, en la abundancia de creatividad, deja ver el real alcance de la vida, la trascendencia. De entre todas las creaciones de la vida, el arte, es la más importante.

A continuación algunas puntualizaciones, a fin de captar el papel tan importante que Nietzsche otorgó al arte.

- Una persona cualquiera, identificaría Arte, con las obras de las llamadas bellas artes. Esto es lo primero que debemos evitar confundir en este apartado, puesto que la noción nietzscheana de Arte, como veremos, es mucho más exhaustiva y dinámica.

- En contra de las “obras de arte” como productos confinados a un área específica, acotada y delimitada; en el pensamiento de Nietzsche, el arte es una invención de formas armoniosas, creadas para el embellecimiento de toda existencia.

- El arte en Nietzsche, obscurece la fealdad, “humaniza” u oculta todo lo que es feo.

“…el arte es el más alto poder de lo falso, magnifica «el mundo como error», santifica la mentira, hace de la voluntad de engañar un ideal superior…”4.

-  Todos los materiales y signos creados por un artista, que exhiben un ideal de belleza, no agotan la producción de formas artísticas en general; la embriaguez de la vida y la voluntad de existir a través de la creación de formas armoniosas, no están designadas en estos.

Cuando Nietzsche habla de vida creativa, incluye en su ámbito de pertinencia, la actividad artistica, el trabajo auténtico y, en general, todo lo concerniente a la creación de valores positivos.

- Es así como el trabajo real de darle forma a las cosas del mundo, entretejiéndolas a la alegría y el placer, difiere profundamente de la fatiga miserable de aquellos que lo hacen por una ganancia.

- La voluntad de poder halla su sitio en las almas de “maestros”, es decir, aquellos que por los poderes de la vida, crean auténticos valores morales.

- El pensamiento de Nietzsche es “aristócrata”, en el sentido etimológico del término 5.

- Al rebaño “vil”, Nietzsche opone la individualidad, creativa y hermosa del “aristócrata”. Esta oposición individual ordena toda una serie de conceptos nietzscheanos.

- La moral aristocrática, es decir, este acto creativo, esta afirmación triunfal de los valores y la aserción de hacerlo en la alegría; dista muchísimo de la moral de los esclavos, que nacida del resentimiento no engendra sino valores negativos.

«…La rebelión de los esclavos en la moral comienza cuando el resentimiento mismo se vuelve creador y engendra valores: el resentimiento de aquellos seres a quienes les está vedada la auténtica reacción, la reacción de la acción, y que se desquitan únicamente con una venganza imaginaria. Mientras que toda moral noble nace de un triunfante sí dicho a sí mismo, la moral de los esclavos dice no, ya de antemano, a un “afuera”, a un “otro”, a un “no-yo”; y ese no, es lo que constituye su acción creadora. [...] Lo contrario ocurre en la manera noble de valorar: ésta actúa y brota espontáneamente, busca su opuesto tan sólo para decirse a sí misma con mayor agradecimiento, con mayor júbilo…»6

- En un contexto nietzscheano, la noción de “autenticidad” remite a la afirmación, a la superación de sí mismo y al poder creativo de la vida.

- Es en “El nacimiento de la tragedia” (1871), también, en “La voluntad de poder” (reunida en escritos póstumos), donde veremos claramente el símbolo de Dionisio, allí, en cada referencia a la afirmación de la fuerza creadora de la vida.

- Dionisio es un símbolo del exceso de la vida, de su abundancia.

- El pensamiento nietzscheano se inspira en Dionisio, dios griego de la embriaguez, siempre invocando la creación y la destrucción; la sensualidad.

- La expresión “dionisíaco”, expresa esta participación exaltada, consciente de la vida, exuberante y excitante.

- Cuando Nietzsche habla de Apolo, dios griego de la mesura, es en relación a todo lo nítido, claro, distintivo y limitado. La figura de Apolo es concebida como la contemplación de un mundo imaginario y de sueños.

- El arrebato dionisíaco, se opone a la serenidad apolínea.

«…El ser humano no es ya un artista, se ha convertido en una obra de arte, camina tan extático y erguido como en sueños veía caminar a los dioses. La potencia artística de la naturaleza, no ya la del ser humano individual, es la que aquí se revela: un barro más noble, un mármol más precioso son aquí amasados y tallados: el ser humano. Este ser humano configurado por el artista Dionisio mantiene con la naturaleza la misma relación que la estatua mantiene con el artista apolíneo…[...]…No en el cambio de sobriedad y embriaguez, sino en la combinación de ambos se muestra el artista dionisíaco…»7

 

Nietzsche y el Superhombre.

El hombre se trasciende a sí mismo hacia el superhombre, es decir, a un tipo humano más elevado, a un espíritu libre; haciendo retroceder la fuerza de reacción (negación), mediante la afirmación de la vida y la creación.

- ¿Es el hombre el fin de la evolución? Nietzsche entiende que no ha completado su camino, y lo llama a la individualidad creativa y bella.

- El superhombre es el sentido de la tierra,  ”ese vencedor de Dios y de la Nada”8.

- El superhombre de Nietzsche, ha sido caricaturizado, y debe quedar claro que nada tiene que ver con la “bestia rubia” del mito germánico.

La filosofía de Nietzsche está organizada en torno a unos pocos conceptos claves: Superhombre, lo Dionisíaco, y por supuesto la Voluntad de Poder.

- Por último cabe añadir, el argumento del Eterno Retorno, noción que alude a cualquier estado del universo que retorna periódicamente.

- Nietzsche, como Lucrecio y Spinoza, propuso una filosofía de la alegría, de la creatividad y plenitud vital.

Celebró la vida y enfatizó que el secreto del mayor disfrute es vivir, riesgosa e intensamente.

 

 

1 F. Nietzsche, Así habló Zaratustra, en “De la superación de sí mismo”, 2º parte, Madrid, Alianza, 1978, p. 170.

2 G. Deleuze, Nietzsche y la Filosofía, Barcelona, Anagrama, 1994. Traducción al español por Carmen Artal, p 107.

3 F. Nietzsche, La Voluntad de Poder, Madrid, Edaf, 2009, p. 437.

4 G. Deleuze, Ob. Cit. p. 145

5 Según la R.A.E., la palabra “aristócrata” llegó al español tomada del francés aristicrate, y ésta del griego ἀριστοκράτης; lo define como miembro de la aristocracia; del griego ἀριστοκρατία aristokratía, de ἄριστος aristos excelente, y κράτος ,kratos, poder; juntas estas palabras forman «gobierno de los mejores».

6 F. Nietzsche, La genealogía de la moral, Buenos Aires, Alianza, 2008. Traducción al español por Andrés Sánchez Pascual, p.50.

7 F. Nietzsche, La visión dionisíaca del mundo, en El nacimiento de la tragedia, Madrid, edición original Alianza, 1976. Traducido al español por Andrés Sánchez Pascual, tomado de la edición digital de www.temakel.com, p. 4. consultada el 02/03/2012.

8 F. Nietzsche, La genealogía de la moral, op. cit., p. 123


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